El negro y el blanco: los colores del rito funerario

Los ritos funerarios están llenos de poderosa simbología. Analizamos ahora el peso del colorido en un funeral, ceremonia que en Simboliza (www.simboliza.org) se denomina ‘Despedida del cuerpo’.

El negro, color de luto en nuestra tradición, nos viene de lejos. Como en tantas y tantas cosas, es Roma la que marca la pauta de esta herencia. Las mujeres romanas vestían de negro para mostrar su pena y luto por la muerte de sus parejas; los ropajes que utilizaban en esos días se denominaban genéricamente ‘lugubrias’ (de ahí el término lúgubre).

funeral romano 1

En los cortejos fúnebres más comunes, los magistrados portaban la pretexta negra (‘praetexta pulla’) y las mujeres, renunciando al oro y la púrpura y retirando sus adornos, tomaban estos vestidos de luto (‘lugubria’) de color negro. Desde la muerte hasta las exequias, ellas portaban el ‘ricinium’, prenda que cambiaban durante los funerales por un vestido negro más amplio (llamado ‘pulla palla’); todas las hijas jóvenes iban igualmente vestidas de negro (‘anthracinae’). Sin embargo, junto al negro aparece ya en Roma la vestimenta blanca; el blanco denota estatus. Es el color fúnebre… pero en aquellos de condición social, cargo, categoría y honor.

La mujer en Roma estaba bastante sometida al hombre. Ésta fue una de las herencias del Imperio. De hecho, en las llamadas ‘pompa funebris’ (nuestras ‘pompas fúnebres’) sólo podían lucir vestimenta blanca aquellas a quienes la dignidad de sus maridos o padres hace partícipes de este alto honor. Ninguna de ellas lleva oro ni luce collares, sino que, vestidas de blanco y sin adornos, ofrecen una imagen de dolor” (el texto es de Herodiano y relata los funerales del emperador Septimio Severo). A la mujer romana, la dignidad se la daban sus maridos o padres. La pauta heredada se ha mantenido mucho tiempo.

cortejo funebre romano

Pasaron los siglos, y el blanco fue imponiéndose como color funerario, especialmente en la corte. Séquitos reales vestían de blanco como expresión de dolor y respeto. Lo hicieron hasta que en 1498 Ana de Bretaña se vistió de negro en el funeral de su esposo, Carlos VIII, y puso colgaduras negras a su escudo de armas. Fue el primer funeral en negro desde los tiempos de Roma. La viuda se veía tan hermosa que el nuevo rey, Luis XII, pidió su mano y ella llegó a ser reina de Francia por segunda vez. El negro se convirtió, de este modo y también, en un color de conquista.

ana de bretaña

Lo más oscuro se puso de moda como tono fúnebre… aunque siempre hubo reinas contestatarias. Es el caso de María de Escocia (María Estuardo), que se ganó el apodo de ‘La Reina Blanca’ por elegir este color para las exequias fúnebres de su esposo, Lord Darnley. Estamos hablando de mediados del siglo XVI. Ahora bien, si nos detenemos en la historia de María de Escocia y su matrimonio, entenderemos tal vez el porqué de ese ‘llevar la contraria’ al gusto de la época: la relación de la pareja fue de ataque continuo, ordenando el Lord el asesinato del mejor amigo de su esposa e intentando que ésta abortase a su hijo. Pero fue Darnley quien murió… estrangulado al parecer.

¿Fiesta o duelo? Es algo que queda para la historia.

maria de escocia

 

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