Los cipreses en los cementerios

Los cipreses crecen en los cementerios, y como sucede siempre, no es por casualidad. Un ciprés, por su forma alta, alargada y poderosa, es una conexión directa entre el cielo y la tierra y un árbol que aparece siempre en cualquier referencia funeraria. El funeral es una ceremonia que en Simboliza lleva por nombre ‘Despedida del cuerpo’.

Sus raíces, firmes y fuertes, crecen muy hondas, muy profundas; y es ahí, varios metros bajo la superficie, donde se extienden. Más allá del componente simbólico, un ciprés plantado en un camposanto nunca motivará que se levanten las tumbas. El ciprés es un árbol tremendamente fuerte, de resina que nunca se estropea, de madera duradera y noble y follaje persistente: es un árbol inmortal (como las almas). Guarda y recibe en la zona donde descansan los restos de los cuerpos (es, también, un árbol de bienvenida en las fincas y hogares mediterráneos)… pero habla del más allá (de hecho, en heráldica un ciprés simboliza “elevados y nobles sentimientos, como la idea de incorruptibilidad).

cipreses1

Los romanos consagraron el ciprés al dios Plutón y le asignaron el calificativo de árbol fúnebre. Pero los ritos y ceremonias vienen de mucho tiempo atrás: anteriormente a la cultura helénica, tal y como recoge el ‘Diccionario de los Símbolos’ de H. Biedermann, los cipreses y los cultos al mundo subterráneo estaban estrechamente relacionados; se creía, además, que repelían hechizos malignos y se asociaban a lo medicinal.

Los cipreses, sí, creen en Dios.

cipreses2

#cementerios #árboles #funeral #funerario #funeraria

Extrañas ‘últimas voluntades’ en un funeral

¿’Últimas voluntades’ sorprendentes? Las ha habido. Las ceremonias fúnebres (que en Simboliza se denominan ‘Despedida del Cuerpo’) dan mucho de sí, como veremos.

El creador de la conocida marca ‘Doritos’, Arch West, que murió a los 97 años, pidió que en su tumba colocaran un envase de oro conteniendo una unidad de su conocida marca; además, los asistentes al sepelio esparcieron durante su funeral las tortitas de maiz que él comercializó como si fueran pétalos de rosa. El dibujante de las historias de cómic Marvel, Mark Gruenwald, exigió como ‘última voluntad’ mezclar sus cenizas con tinta… pero sólo con un tipo de tinta: la que se usó para imprimir la primera copia del cómic titulado ‘El escuadrón supremo’.

escuadron supremo

Ahora bien, la palma de la excentricidad se la lleva el cantante Frank Sinatra. Pidió ser enterrado con una botella de whisky, una caja de cigarrillos, su encendedor ‘Zippo’ y (atención) una moneda de 10 centavos para “llamadas de emergencia”. Así se las gastaba ‘La Voz’.

frank sinatra

#curiosidades #funeraria #mitos #famosos #ultimasvoluntades

 

¿Por qué rosas rojas sobre el ataúd?

Son comunes las imágenes de flores rojas sobre un ataúd, rosas especialmente. Fotografías llenas de sensaciones, emoción y belleza que enmarcan ritos fúnebres de despedida a un ser querido, ceremonia de duelo que en Simboliza lleva por nombre ‘Despedida del Cuerpo’.

Las rosas rojas son símbolos de amor, de amor duradero, eterno, apasionado. También, de gran respeto. En un funeral, esta flor aporta un importante matiz de cercanía. Una rosa roja sobre un féretro indica una conexión muy directa, estrecha, profunda, con esa persona que se ha ido, un sentimiento muy fuerte; habla, igualmente, el lenguaje de un intenso dolor. Si la tonalidad roja es más suave, la flor expresa más la admiración hacia el finado.

rosas rojas feretro

Hay curiosidades respecto a la combinación de un ramo y la forma de presentar las rosas. Si se unen las rosas rojas a las amarillas y a las amapolas blancas, predominando las rosas rojas en el conjunto, el significado es “el amor tiene más fuerza que la amistad”. Cuando las rosas se ofrecen sin sus espinas, esto es lo que se transmite: “No hay nada que temer”.

En todo caso, una corona de rosas rojas es, en estas ceremonias, una impresionante y respetuosa muestra de reconocimiento al ser querido que acompañó una etapa del camino.

corona rosas rojas

#funeral #pompasfunebres #funerario #funeraria #flores #rosas #significadoflores

El riguroso luto británico

Que alguien muriera en una familia británica en el siglo XIX y, más aún, en una familia relativamente pudiente, era una carga. Y muy pesada. Los ritos de luto fueron en el Reino Unido, durante muchos años, estrictos y tremendamente complejos. Hoy están totalmente fuera de lugar y no se cumplen en sus sepelios, ceremonias de recuerdo y agradecimiento al fallecido que en Simboliza llevan por nombre ‘Despedida del Cuerpo’.

La mujer soportaba el peso de esta cadena de luto. Y lo hacía luciendo hasta cuatro años seguidos ropas gruesas cerradas y negras, tupidos velos de crepé, tocados y gorros igualmente negros y espesos y alhajas especiales realizadas en azabache donde aparecían (incluso) los cabellos del difunto u otras reliquias (camafeos diseñados para a ocasión).

ropa de luto britanica

Ni las jóvenes viudas estaban exentas… ni los amigos y familiares más cercanos al muerto, que, también, se enlutaban durante un tiempo. Ni tampoco el personal de servicio, que estaba obligado igualmente a llevar brazaletes enlutados.

Fue en la época victoriana, con la Reina Victoria, cuando el luto riguroso alcanzó su máximo rigor y apogeo con toda su ceremonia. Algo tuvo que ver el hecho de que Victoria de Inglaterra penó durante un muy largo y amargo tiempo la muerte de su esposo, el príncipe Alberto, un 14 de diciembre de 1861 a causa de las fiebres tifoideas. Tenía sólo 42 años.

victoria de inglaterra luto

#funeral #muerte #luto #historia #reinavictoria #curiosidades

¿Por qué se momificaba a los muertos?

La momificación de los muertos está relacionada con Egipto. Es cierto que algunos pueblos antecesores de esta cultura ya practicaban esta forma de inhumación, pero con los egipcios alcanza su máximo esplendor. Algunos estudios hablan de que fueron las inundaciones del Nilo las que obligaron a momificar los cadáveres para purificarlos y evitar las epidemias mortales derivadas de cuerpos flotando sobre el agua. En todo caso, las momias de Egipto responden a una creencia religiosa en la vida (corpórea) más allá de la muerte y a un complejo ritual funerario y cultural. En Simboliza (www.simboliza.org), la ceremonia funeral lleva por título ‘Despedida del Cuerpo’.

momias egipto

Momificar a un muerto era un trabajo que duraba 70 días. Cuando el cerebro y las vísceras se extraían del cuerpo, éste se cubría con aceites vegetales (resina de coníferas, sobre todo), aceites animales (cera de abejas) y ungüentos. El corazón era el único órgano que permanecía en su lugar o se extraía y volvía a colocarse en su sitio: los egipcios consideraban que en él anidaban los sentimientos, el pensamiento, la conciencia y la vida.

momias egipto1

La base religiosa de la momificación es ésta: para los egipcios, la muerte significaba una separación entre el soporte inmaterial (‘ba’, que era para ellos el alma y ‘ka’, la energía vital) y el soporte material (cuerpo). Al ‘despertar’ en otra vida, ‘ba’ y ‘ka’ debían reintegrarse en un cuerpo purificado, que transmutaría en otro con un matiz divino.

También en las momias egipcias había categorías, en función del nivel y trabajo de los embalsamadores; por supuesto, la palma se la llevaban los faraones y sus máscaras funerarias de oro. Mientras, las familias más comunes solían aportar para el proceso sus propios paños y vendas de lino, cortados en tiras y extraídos de ropajes viejos.

momias egipto2

Palabras para la muerte de un ser querido

¿Qué lectura elegir para un funeral? Acertar supondrá un modo correcto de honrar y agradecer a la persona fallecida su paso por la vida. En la ceremonia ‘Despedida del Cuerpo’ de Simboliza (www.simboliza.org), este paso se da con el asesoramiento de un celebrante, que aúna el sentir de la familia y los allegados con su experiencia personal y profesional.

funeral ser querido1

Pero volviendo a la pregunta inicial, ¿qué lecturas pueden ser las más idóneas?, existen varias posibilidades. La primera, algún texto o textos que eran especiales para la persona fallecida o, incluso, escritos por ella misma; la segunda, un texto que resuma el sentir de la familia y su gratitud, párrafos en un tono muy personal que incidan en todo lo que la persona que se fue hizo en vida y que puede escribir un familiar o allegado.

La tradición cristina tiene como referente en este punto a la Biblia, donde abunda las lecturas a elegir (libro de los Corintios, Tesalonicenses, Evangelio de San Juan, Salmos…); en un funeral, las reflexiones con un matiz filosófico pueden servir de excelente acompañamiento a los amigos y familia (igualmente, los denominados ‘hiperbreves’: narraciones, relatos cortos con un carácter reflexivo y alentador). También, desgranar algunas citas de autores y pensadores destacados.

funeral ser querido3

Como en otras celebraciones (pero indudablemente con otro matiz), un poema puede convertirse en la mejor opción, poema que puede acompañar las denominadas ‘tarjetas de funeral’: un recordatorio y otro modo (esta vez en papel) de honrar y homenajear el recuerdo del ser querido.

Los funerales en México: máscaras y una forma diferente de entender la muerte

En México, las máscaras son un elemento cultural, decorativo y diferenciador. Sus máscaras se relacionan con la lucha y, desde luego, con ceremonias y rituales muy tradicionales. En este país, donde se festeja a los muertos por todo lo alto durante jornadas enteras de celebración callejera (el Día de los Muertos), las máscaras de funerales fueron sumamente especiales (e importantes) también en civilizaciones previas a la llegada de los españoles.

mascaras mexico

El funeral, en Simboliza, es la ‘Despedida del Cuerpo’ (www.simboliza.org), una ceremonia de confraternización y agradecimiento hacia la persona fallecida llena, igualmente, de elementos simbólicos (agua, fuego, tierra, aire, éter).

Las máscaras en el México antiguo fueron de uso común por los sacerdotes para reencarnar a dioses. Llevar la máscara de un jaguar o de un águila era obtener el poder de ese animal/tótem. También aparecen en bailes, procesiones y representaciones teatrales con componente burlesco, sobre todo.

mascara mexico teatro

En el caso que nos ocupa, un funeral, sólo se utilizan máscaras en los enterramientos de personas élite y, para estos momentos, se confeccionan con materiales especiales y piedras preciosas: el jade, la concha, la obsidiana o la hematita. En el caso del gobernante maya K’inich Janaab’ Pakal, el descubrimiento de su tumba deparó, entre otras sorpresas, una máscara perfecta elaborada con 340 teselas (o piezas de mosaico) de piedras como la jadeíta y la albita.

mascara mexico rey

¿Por qué estos materiales? Una máscara era el elemento ritual esencial y básico del enterramiento de un gobernante en el pueblo maya. Sus rasgos, los retratados en ella, son una mezcla de los reales y los supuestamente divinos; esos materiales que conformaban la máscara (jade siempre, concha, caracol, obsidiana…) significaban la unión de la religión y las costumbres de un pueblo: materiales habituales en tierra mexicana… y, a la vez, enlazados con la divinidad. Una máscara, en la inhumación de un rey, significaba su entrada directa en el universo de las deidades… con un rostro enriquecido.

mascara mexico maya

¿Por qué se sirve un ágape en algunos funerales?

En los funerales británicos, es muy común que se sirva un refrigerio después del ‘servicio fúnebre’. Los invitados acuden al domicilio del finado y son agasajados por la familia a modo de agradecimiento y homenaje hacia la persona fallecida. Un ágape… Nos detenemos en la palabra, porque tiene mucha ‘miga’ a la hora de entender los cultos y ritos funerarios, ceremonia que en Simboliza (www.simboliza.org) se denomina ‘Despedida del Cuerpo’.

funeral gran bretaña

En Roma y durante los primeros cultos cristianos hasta aproximadamente el siglo VI era costumbre común tras el funeral servir un ‘refrigerium’: se creía que el alma tenía “necesidad de comer y de beber” y, así, los asistentes a las exequias fúnebres acompañaban a quien había fallecido en este su último ‘homenaje culinario’. Una costumbre también extendida, al parecer, entre los celtas y que es la base de la práctica del ágape anglosajón.

refrigerium

Volvamos a la palabra; ágape es un término procedente del griego ‘agaph’, que tiene como origen, precisamente, los banquetes funerarios de la Antigüedad, primer y gran rito de veneración donde se honraba a la persona que había fallecido, costumbre que se adecuó a las catacumbas durante los inicios del cristianismo y, posteriormente, a las comidas ‘de caridad’. Si nos detenemos en la terminología masónica, ágape es una comida ritual delimitada al llamado “Capítulo de los Caballeros de la Rosa Cruz”.

Al igual que en Gran Bretaña, en algunas localidades de Italia sigue siendo muy usual que el ‘dar el pésame’ vaya acompañado de llevar a la residencia de la persona fallecida algunos alimentos básicos (harina, pasta, tomate, azúcar, café, galletas…); con ellos, los más cercanos prepararán ese refrigerio, que será sencillo, poco festivo… pero culinariamente consistente.

funeral1

Un emperador romano y un astrólogo: ‘padres’ del actual calendario

La muerte del emperador romano Julio César (44 a.d. C.) es un suceso histórico representado, leído y releído. Una conspiración hizo que fuera traicionado y asesinado por sus más cercanos (recibió 23 puñaladas de 60 senadores en el mismo Senado Romano). Un magnicidio que tuvo consecuencias bélicas en el Imperio y que hizo que, en honor a Julio César, el término ‘César’ fuera adoptado por todos sus sucesores.

Sus exequias funerarias estuvieron a la altura de su vida y su posición, que dejó muchas luces y sombras, muchos logros… y un calendario, el actual calendario por el que nos regimos. El calendario ‘juliano’. Julio César lo implantó dos años antes de su muerte y lo hizo en un año especial, el 46 a.d.C, el llamado “año de la confusión”.

julio cesar calendario

En Simboliza (www.simboliza.org) la ceremonia ‘Despedida del Cuerpo’ es el funeral que honra y recuerda al ser querido que ha muerto; lo hace en un ambiente y clima de paz y sosiego, que busca transmutar la pena por la profunda gratitud.

El astrónomo alejandrino Sosígenes aconsejó este cambio al emperador y, así, Julio César hizo de 30 y 31 días los meses de 29 y 30, repartiendo así los 11 días que sobraban. Febrero era el último mes del año en el tradicional calendario romano… razón por la que se quedó en los 28 o 29 días (no le llegó el ‘reparto juliano’).

julio cesar y sosigenes

Así, el 46 a.d.C. (el año 708 desde la fundación de Roma) tuvo tres meses a mayores, 445 días en total. Todo un año confuso para conseguir el reajuste. El Senado Romano sería el que decidió ponerle el nombre de ‘julio’ a un mes en honor de Julio César (era, en la tradición romana el mes quinto, el ‘quintilis’). Por paradojas de la historia y la vida, el Senado fue también quien mató dos años después al emperador de este modo honraba.

El calendario de Julio César es su gran herencia: aún pervive en el tiempo.

julio cesar busto

Qilakitsoq: Las sorpresas que aparecen conservadas bajo el hielo

En 1972 aparecieron en Qilakitsoq, un emplazamiento arqueológico de Groenlandia, ocho momias que conmocionaron al mundo por su excelente estado de conservación al encontrarse en una zona cubierta de hielos. El enterramiento, que data del siglo XV (fechado hacia 1475), en roca y con un viento gélido constante soplando a lo largo de los siglos sobre él, hizo que los expertos pudieran encontrar mucho y estudiar al detalle las características de la tribu Inuit a través de este rito funerario.

Qilakitsoq

Simboliza (www.simboliza.org), a través de la ceremonia ‘Despedida del Cuerpo’, hace uso del poder simbólico de los cuatro elementos (agua, fuego, tierra, aire), además del éter, para el último adiós en un clima de agradecimiento, acogida, compasión y paz.

En los enterramientos de Qilakitsoq aparece un bebé de seis meses que, al parecer, fue enterrado vivo junto a su madre fallecida. Ésta era una costumbre muy arraigada entre los Inuit: si no se encontraba a quien cuidar del bebé, éste era depositado en la tumba junto a la mujer que le trajo al mundo.

Qilakitsoq bebe

En esta sorprendente fosa, aparece también otro niño de dos años que, al parecer, tenía Síndrome de Down; el clan pudo haberle dejado morir de frío a condición, porque no contribuía a la obtención de alimento, confección de ropa o elaboración de refugios (la tribu no podía ‘permitírselo’ entre sus miembros). En este Qilakitsoq todo son mujeres: seis en total, bien alimentadas y una, de edad más avanzada, con un tumor. Cinco de ellas tenían tatuajes en el rostro; dos de ellas, además, un punto en la frente.

Los expertos no se explican aún el por qué: los Inuit no enterraban nunca a mujeres solas, nunca separadas de los hombres. Es otro misterio más surgido del hielo y del frío en las zonas glaciares del planeta.

Qilakitsoq momias